CVXURUGUAY Comunidad de Vida Cristiana

31 de julio. San Ignacio de Loyola

Nació en Loyola (Guipúzcoa, España) el año 1491. Primero vivió en la corte y después siguió la milicia. Convaleciente de una herida recibida en la defensa de Pamplona, en 1521 se encendió en deseos de seguir las huellas de Cristo. Retirándose a Manresa, vivió una experiencia espiritual cuya esencia consignó en el libro de los Ejercicios Espirituales. En París estudió teología y echó los primeros cimientos de la Compañía de Jesús. Se ordenó de sacerdote en Venecia el año 1537 y aquel mismo año se dirigió a Roma, en donde tres años después fundó la Compañía de Jesús y al siguiente, 1541, fue elegido su primer Prepósito General. Con toda clase de obras apostólicas contribuyó muchísimo a la restauración católica del siglo XVI y a la renovación de la actividad misionera de la Iglesia. Murió en Roma el año 1556 y en 1622 Gregorio XV le puso en el catálogo de los Santos.

Primera Lectura: Libro del Deuteronomio 30,15-20

Esto dice el Señor: Mira: hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal. Si cumples lo que yo te mando hoy, amando al Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y crecerás; el Señor tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar a poseerla. Pero si tu corazón se resiste y no obedeces, si te dejas arrastrar y te prosternas dando culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que perecerás sin remedio, que, pasado el Jordán para entrar y poseer la tierra, no vivirás muchos años en ella. Hoy cito al cielo y a la tierra como testigos contra vosotros: os pongo delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; elige la vida, y vivirás tú y tu descendencia amando al Señor tu Dios, escuchando su voz, pegándote a él, pues él es tu vida y tus largos años de habitar en la tierra que el Señor prometió dar a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob.

Salmo: 1,1-2.3.4-6

Dichoso el hombre que medita la Ley del Señor día y noche

Segunda Lectura: Primera Carta del Apóstol San Pablo a Timoteo 1,12-17

Doy gracias a Cristo Jesús, nuestro Señor que me hizo capaz, se fio de mí y me confió este ministerio. Eso que yo antes era un blasfemo, un perseguidor y un violento. Pero Dios tuvo compasión de mí, porque yo no era creyente y no sabía lo que hacía. Dios derrochó su gracia en mí, dándome la fe y el amor cristiano. Podéis fiaros y aceptar sin reserva lo que os digo: Que Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, y yo 4 soy el primero. Y por eso se compadeció de mí: para que en mí, el primero, mostrara Cristo toda la paciencia, y pudiera ser modelo de todos los que creerán en él y tendrán vida eterna. Al Rey de los siglos, inmortal, invisible, único Dios, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Evangelio: según San Lucas, 9, 18-26

Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó: ¿Quién dice la gente que soy yo? Ellos contestaron: Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. Él les pregunto: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Pedro tomó la palabra y dijo: El Mesías de Dios. Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y añadió: El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar al tercer día. Y dirigiéndose a todos, dijo: El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz de cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo? Quien se avergüence de mí y de mis palabras, también el Hijo del Hombre se avergonzará de él cuando venga con su gloria, con la del Padre y la de los ángeles santos.

Reflexión: "Poner en el centro a Cristo y a la Iglesia; dejarse conquistar por Él para servir; sentir la verguenza de nuestras limitaciones y pecados para ser humildes ante Él y ante nuestros hermanos." Papa Francisco, 31 de julio de 2013. https://w2.vatican.va/content/francesco/es/homilies/2013/documents/papa-francesco_20130731_omelia-sant-ignazio.html

Oración: Toma Señor (inspirada en el final de los <<Ejercicios Espirituales>> de San Ignacio de Loyola.

Toma Señor y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi inteligencia y mi voluntad; mi creatividad, mis habilidades, mi capacidad de amar… Toma Señor y recibe lo que tengo y lo que soy! Todo me lo has dado con amor. Todo ello, con gratitud, lo pongo en tus manos, buscando poder realizar tus esperanzas y deseos. Dispón de todo, Señor, según ese sueño que tienes sobre mí. Dame tu amor y tu gracia, eso me basta. 

Canción: Con tu amor y gracia. Cristobal Fones, S.J. https://www.youtube.com/watch?v=zH-NTBVRBpY

San Ignacio

CVX URUGUAY

Comunidad de Vida Cristiana © 2017

Circo